Crónica de cómo se hace (o no) un libro

Crónica de cómo se hace (o no) un libro
10 marzo, 2017 lalalatoys

Hola, no sé si os va interesar, pero he pensado que sería interesante contar el proceso de creación del libro 20 animales con calcetines. Ya es una frase hecha decir que hacer un libro es muy difícil, pero no siempre se explica cuales son las dificultades a parte de conseguir el dinero para imprimirlo, así que ahí va:

PARTE 1 – A FUEGO LENTO

Este proyecto empieza oficialmente en el mes de Febrero de 2015, en un principio mi idea era hacer un libro solamente con animales en peligro de extinción, ahí llevé mi primer susto, ya que la lista incluye casi todos los animales.
En un cuadernito hice el listado y acto seguido empecé a plantear cómo podría ser la forma de cada animal, teniendo en cuanta las limitaciones de los calcetines. De los casi 50 animales que tenía en esta lista he acabado con 35 pre-modelos que debería desarrollar.

· La primera decepción
El primer animal de mi lista era el Lince Ibérico, mi plan era hacer “una vuelta al mundo” por los animales más emblemáticos que estuvieran en riesgo, pero me deparé con un problema: la textura.
El Lince Ibérico tiene un pelaje muy característico, y a pesar de mis intentos de hacerlo con un color liso no me gustaba, la solución era utilizar calcetines con “animal print”, pero no me parecía la solución ideal. Para desarrollar el libro era importante para mí que los materiales fueran relativamente fáciles de encontrar, y de preferencia no muy caros. Y los calcetines con texturas resultaban más caros y complicados de encontrar. Estuve varios dias atascado en este proyecto hasta que finalmente pasé página y me puse con el segundo de la lista, el Oso Pardo. Era un patrón que mas o menos ya lo había hecho en versión oso polar.
Había encontrado unos calcetines de invierno jaspeados que me parecieron de excelente calidad para convertirlos en muñecos y que además tenían una pequeña paleta de colores (muy neutra) que me daría juego para hacer diferentes animales.

· Hora de ponerse manos a la obra
Quería que el libro fuera muuuy completo, y me hice un mini estudio/mesa de trabajo donde iba trabajando y haciendo las fotos a la vez. Al principio tardé mucho en encontrar la iluminación ideal, el tipo de fondo, el estilo de las fotos (con las manos, sin las manos…). Al principio hacía foto de todo, no tenía claro cuales eran los pasos importantes ni la mejor manera de explicarlos. A medida que avanzaba con el Oso me di cuenta de que el tamaño grande me generaba otro “problema”: sus patas eran más largas y por lo tanto no aguantaban su peso. Por suerte ya me había pasado algo parecido antes y utilicé uno de mis trucos: los limpia-pipas. Tardé casi 3 días en hacer el primer muñeco, pero lo tenía, el oso se aguantaba relativamente bien de pie y me gustaba mucho su color y los acabados. La verdad es que no tengo palabras para explicar la sensación que me invade cada vez que acabo un muñeco, y por eso estaba decidido a hacer este libro, para que más personas descubrieran este placer y tuviesen las herramientas para desarrollar su creatividad.

PARTE 2 – COSER Y CANTAR
Ya tenía el primer modelo hecho y la mesa de trabajo preparada para los próximos animales. En general he tardado dos días para cada animal, el primer día lo dedicaba a estudiar el patrón, hacer pruebas en papel y una vez me gustaba cortaba las piezas y a coser. Ya tenía un buen ritmo, pero por cosas de la vida en este momento hemos decidido hacer un gran cambio en nuestras vidas: hipotecarnos.
Cómo os podéis imaginar han sido unos días que se han convertido en meses de lo más ajetreado. Además nuestra nueva casa necesitaba (y todavía necesita) algo de reforma (baños, cocina, suelos, y una larga lista de etc.). Y como si fuera poco al mismo tiempo me han encargado ilustrar un libro (pago), algo que no podía decir que no. Total que el proyecto tenía que quedar aparcado por unos cuantos meses.

· Casa nueva, perrito usado
Lo peor ya había pasado, mal nos habíamos instalado y entonces hemos tomado otra de las mejores decisiones de nuestra vida: adoptar un perro. Cotó llego muy tímido, casi no ladraba los primeros días, pero no tardó nada en robarnos el corazón y asumir su lugar de protagonista en nuestras vidas. Yo había acabado todos los curros que tenía entre manos y podía volver a mi libro. He tenido que volver a construir un mini estudio para las fotos, pero lo mejor de todo era que tenía compañía en el proyecto, y os puedo garantizar que a pesar de que se me durmieran las piernas era un placer trabajar con este peludito pegado.

· 20 muñecos
No sé bien porqué, pero este era el número de proyectos que tendría el libro, y así fue. Cuando volví esta segunda vez a los proyectos me di cuenta de que no podría seguir manteniendo la idea de un libro de animales en extinción, sobretodo porque habían DOS (de los 20) animales que estarían en libro que no estaban en extinción: La jirafa y el canguro. La parte triste es que la Jirafa acaba de entrar en la lista de animales en riesgo y mientras hacía el libro han declarado extinto al Rinoceronte blanco. :_(
Anyway, me puse firme y con un ritmo más o menos constante pude acabar los 20 proyectos y todas las fotos, ahora empezaría la otra parte de la faena: hacer el libro.

· ¿Editar fotos o maquetar?
No tenía claro cómo abordar el libro, había hecho miles de fotos y me sentía bloqueado. Así que decidí empezar por el libro. En mi caso siempre empiezo los diseños por la tipografía. Estuve muchos días estudiando libros, buscando tipos y pensando (me encanta pensar), al final la suerte jugó su papel y en una publi por internet encontré la tipo que cuadraba con mi idea de cómo debería ser el libro. Yo quería que tuviese un aire antiguo, pero sin parecer viejo, me parecía muy importante que se notara el trazo humano, pero la lectura era fundamental. Para el diseño del libro encontré dos familias tipográficas que combinadas me daban el juego necesario para todos los apartados del libro.
Con la tipo en la cabeza he podido decidir el formato del libro: MU GRANDE 😀 Jejeje, bromas a parte tenía claro que debería ser un libro grande para poder utilizar muchas fotos y que se pudiera ver bien los detalles. Me puse manos a la obra, ya tenía el tamaño ahora tenía que diseñar una retícula lo suficientemente “elástica” para hacer un libro ordenado pero no aburrido. Yo soy muy estricto con muchos aspectos del diseño, y la retícula es mi tabla de salvación. Lo primero que hice fue distribuir las fotos, calcular el número de páginas y entonces empezar con los textos – lo que más me cuesta, ya sé que no parece visto lo que he escrito hasta ahora sobre el libro, pero es la más pura verdad. Menos mal que me ha ayudado Mariale y pude hacer una primera versión del texto.
Ahora tocaba editar las fotos, por lo menos ya sabía cuales iba a utilizar en el libro y no perdí tiempo, pero la verdad es que fue un proceso bastante complicado. Haber cambiado de mesa de trabajo, de ambiente, de color de fondo, etc. Todo esto me generó muchas variaciones de color entre las fotos, pero armado de paciencia y photoshop pude acabar.
Ya tenía las fotos y los textos, ahora me faltaba las ilustraciones. Sí queridos amigos, también he ilustrado tanto la parte de explicaciones de la técnica de coser a mano, las puntadas, así como los pasos de ensamblaje de cada muñeco. Me parecía importante explicar el orden pero no quería perder espacio de fotos, así que la mejor opción fue dibujar.
Todo parecía cuadrar, ya tenía la maqueta hecha, los textos, las fotos y las ilustraciones, ahora tenía que verlo.
Con mucho entusiasmo e ilusión encargué una maqueta a tamaño real para ver como quedaba el libro.
Y cual fue mi triste decepción: que no me acabó de gustar…

PARTE 3 – TIRANDO LA CASA POR LA VENTANA

La primera versión del libro me había “cortado” por el presupuesto y me había limitado a las 96 páginas de Amigurumi XXL, era mejor caminar sobre terreno conocido, pero me di cuenta de que necesitaba más. Me propuse hacer fotos de los animales en su hábitat natural, tarea que se me hizo bastante más fácil teniendo el parque del Turó de la Peira al lado de casa. Bueno, fácil, fácil no fue, fue un proceso lento, podía hacer un par a cada día para aprovechar la mejor luz, tenía que ir buscando rincones y cruzar los dedos de que tuviera una buena luz, el viento no diera por saco, y hacer muchas pruebas, hasta encontrar la foto ideal. Algunos animales salieron a la primera, pero otros tuve que repetir las sesiones una y otra vez. Un día sin darme cuenta tenía fotos de todos los animales. En este punto creo que he tomado la mejor decisión “editorial” que ha sido aumentar a las 144 páginas, eso me ha dado espacio para enseñar todos los proyectos como se merecen, pero decidí tirar la casa por la ventana y contratar una fotógrafa que me encanta para hacer algunas fotos de proceso y con chicos. Gracias a Lucia de El dia de el libro transmite esta atmosfera de actividad compartida, de juego, de diversión, de disfrutar del proceso. Es obvio que hice todos los proyectos solo, o en algunos casos con Cotó en mi regazo, pero siempre he pensado que es un tipo de proyecto donde puedes involucrar a los niños en muchos aspectos, aunque algunos no tenga la destreza para coser, os puedo garantizar que se quedan fascinados y no despegan de ti hasta ver el animalito acabado.

· Decisiones
Por primera vez tenía todos los ingredientes, pero me faltaba lo más importante, los textos. La primera versión del libro planteaba la primera doble página de cada proyecto como una página de enciclopedia, como un guiño a mi inspiración, y tenía una gran cantidad de datos científicos para compartir, pero esto no enlazaba bien con el tono de las explicaciones de la doble página del paso a paso. Esta sí que la tuve clara desde el principio, la información para hacer cada proyecto debería estar en una doble página.
Decidí volver a reescribir los textos y envié a diferentes amigos del corazón que saben escribir con alma y que tienen ojo para los errores que revisaran el texto y me ayudaran con el estilo también. Àngels y Josema son un sol y me ayudaron un montón, y obviamente Mariale que prácticamente fue la que redactó las instrucciones.
Reuní valor, hice una consulta por el facebook/instagram para escoger una portada y me decidí a pedir la maqueta definitiva.
Sin embargo al recibir la maqueta encontré errores y constaté que algunas fotos tenía indeseadas desviaciones cromáticas, y que otras directamente no me gustaban. En este momento, pese la ansiedad que tenía de sacar el libro como fuera, tuve que aparcar el proyecto para trabajar en diferentes encargos que pagarían las facturas de los próximos meses, pero esto le fue muy bien al libro.
Tuve tiempo de hacer nuevas sesiones de fotos en el exterior, meditar sobre algunas decisiones de diseño y cambiar la retícula del libro, cambiar la portada, y revisar los textos como un millón de veces (y seguro que hay algún error escondidito por ahí…) Eso que al final hayamos tomado otra excelente decisión que fue contar con un revisor profesional. Miquel había revisado la versión en español del libro Muñecas de amigurumi e hizo un trabajo excelente. La revisión de textos es una obsesión cuando editas un libro.

· Imprimir

Hice otra maqueta “final” en la cuál también volví a cambiar cosas de cara a la versión que finalmente fue a la imprenta. Ya había trabajado en libros con procesos largos, pero fue la primera vez que he podido hacer pruebas y “descansar” entre una otra. Intentar mejorar en todos los aspectos. Para que el libro resulte bonito pero útil, claro, y que entender como se hacen los proyectos sea fácil.

Hemos optado por un papel offset mate y con una portada con barniz mate, el acto del papel era fundamental, aunque todas estas decisiones hicieran que tuviéramos que subir el precio de venta.

Pero no me arrepiento, estoy muy contento con el resultado.

He puesto mucho tiempo y mucho corazón en este proceso todo y no alegro de haber arriesgado, de haber sabido cambiar mi idea original. Lo poco que ha quedado del rollo enciclopedia ha sido el mapa mundi que acompaña cada animal, donde se pude ver la zona en que lo puedes encontrar, pero creo que se respira el amor a los animales, que me provocan una verdadera fascinación, me declaro fan convicto de los documentales de animales y ojalá pudiéramos convivir en paz en el mundo. Es muy triste darte cuenta de que todos están en peligro y el único responsable es el hombre.

Ok, no quiero acabar en plan fin del mundo, lo importante es disfrutar de la vida, y si tienes la oportunidad de leer este texto, o hacer un muñeco a partir de unos calcetines, es que eres un afortunado.

Os quiero a todos, gracias por leer. Espero que os inspire a crear y a creer.